Su corazón está en sus manos. Las enfermedades del corazón y los ataques cerebrales son evitables si se trabaja para disminuir sus riesgos. Es importante saber que hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de enfermedades del corazón y ataques cerebrales. Mientras mayor sean los más factores de riesgo, mayor es la probabilidade de desarrollar enfermedades del corazón y sufrir un ataque al corazón o cerebral.
Factores de riesgo controlables
Estos factores de riesgo se pueden controlar o tratar con la ayuda de profesionales de la salud. Usted puede modificar otros cambiando su estilo de vida.
Factores de riesgo no controlables
Desafortunadamente, existe una cantidad de factores como la edad, los antecedentes familiares y la raza que usted no puede controlar. Esta es la razón de por qué es tan importante comprender todos los factores de riesgo, hablar de ellos con su profesional de la salud y encarar los factores de riesgo que puede controlar o tratar.
¡Reduzca su colesterol!
El colesterol es una sustancia blanda y grasosa que se encuentra en la sangre y en todas las células del cuerpo. Un nivel alto de colesterol es perjudicial porque el colesterol se puede acumular con otras sustancias en las paredes internas de las arterias. Esta acumulación, llamada placa, puede estrechar las arterias y reducir el flujo de la sangre. La placa que se rompe puede ocasionar coágulos sanguíneos que bloquean totalmente el flujo de sangre en la arteria. Los coágulos se pueden desprender y viajar hacia otras partes del cuerpo. Si un coágulo bloquea una arteria que alimenta el corazón, se produce un ataque al corazón. Si bloquea una arteria que alimenta el cerebro, se produce un ataque cerebral.
El colesterol alto en sangre no presenta síntomas y muchas personas lo tienen pero no lo saben. Descubra sus niveles de colesterol para que pueda reducirlos si es necesario. Si necesita disminuir su LDL (o colesterol malo), trabaje con su doctor para crear una dieta baja en grasas saturadas, hidrogenadas y colesterol, y un plan de ejercicios.
Si tiene sobrepeso, trabaje con su doctor para crear una dieta y un plan de ejercicios que lo ayuden a perder las libras de más. La dieta y el aumento de ejercicio físico son importantes, pero quizás no logren alcanzar su objetivo. Si estos esfuerzos no tienen éxito, su doctor también puede recetarle medicamentos. Aun si tiene que tomar medicamentos para reducir el colesterol, una dieta saludable y el aumento de actividad física también son importantes.
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¡Reduzca su presión arterial alta!
La presión arterial alta (o hipertensión) hace que el corazón trabaje más de lo normal. Esto provoca que el corazón y las arterias sean más propensos a una lesión. La presión arterial alta eleva el riesgo de padecer un ataque al corazón, ataque cerebral, insuficiencia renal, daño ocular, insuficiencia cardiaca o aterosclerosis (acumulación de grasa en las arterias).
Como mujer, usted corre un riesgo mayor de desarrollar presión arterial alta si pesa 20 libras o más por encima de un peso saludable (para su estatura y configuración), tiene antecedentes familiares de presión arterial alta o ha alcanzado la edad de la menopausia. Más del 73 % de las mujeres de 65 a 74 años de edad tienen presión arterial alta.
Además, el riesgo de desarrollar presión arterial alta aumenta durante el embarazo, especialmente en el último trimestre. Si no se trata, la presión arterial alta que se produce durante el embarazo puede poner en peligro al bebé y a usted. Por otra parte, si usted está tomando anticonceptivos orales, hable con su profesional de la salud para evaluar los riesgos y beneficios.
Obtenga más información sobre la presión arterial, como por qué debería cuidarse, qué puede hacer en relación a la presión arterial, y cómo puede hacer un seguimiento de su presión arterial.
¡Deje de fumar!
El tabaquismo es la causa de muerte más evitable en los Estados Unidos. Si fuma cigarrillos (o habanos), tiene un riesgo más alto de enfermedad y muerte por ataque al corazón, cerebral y otras dolencias. Estas incluyen cáncer de pulmón, boca y garganta; enfermedades e infecciones pulmonares crónicas; insuficiencia cardiaca y enfermedad vascular periférica (en brazos y piernas). La exposición continua al humo del tabaco de otras personas aumenta su riesgo, aun si no fuma.
La buena noticia es que cuando deja de fumar, su riesgo de padecer enfermedades del corazón y ataque cerebral se puede reducir a la mitad sólo un año después y sigue disminuyendo hasta ser tan bajo como el riesgo de una persona no fumadora.
Lea más sobre cómo dejar de fumar
Más sobre su riesgo de ataque cerebral
¡Póngase en movimiento!
Sedentarias, ¡escuchen! Si son físicamente inactivas, tienen muchas más probabilidades de desarrollar enfermedades del corazón o de sufrir un ataque cerebral.
La actividad física regular de moderada a intensa mejora el estado cardiovascular y ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades del corazón y ataques cerebrales. El ejercicio ayuda a controlar el colesterol en sangre, la diabetes y la obesidad. También ayuda a disminuir la presión arterial. Para la mayoría de la gente sana, la American Heart Association recomienda por lo menos 30 minutos de actividad física todos o casi todos los días de la semana para acondicionar al corazón y los pulmones.
¡No tiene que ser un atleta para disminuir el riesgo! Actividades moderadas como caminar, jardinería, tareas domésticas o bailar durante por lo menos 30 minutos la mayoría de los días pueden ayudar a su corazón. El tiempo se puede dividir en períodos más cortos. Si ha estado inactiva, puede comenzar con 10 minutos de ejercicio y luego aumentar la cantidad.
Para ayudarla a mantenerse motivada, súmese al desafío Choose To Move . En este programa de actividad física de 12 semanas para mujeres, recibirá asesoramiento sobre actividad física, consejos sobre nutrición, y podrá tomar ejemplo de las historias de otras mujeres que han alcanzado sus metas de salud cardiaca.
Obesidad/sobrepeso
Si tiene demasiada grasa corporal, especialmente si gran parte se encuentra en la zona de la cintura, usted tiene un riesgo más alto de presentar problemas de salud. Estos incluyen presión arterial alta, colesterol alto en sangre, triglicéridos altos, diabetes, enfermedades del corazón y ataques cerebrales. Las mujeres con exceso de grasa corporal corren un riesgo más alto de padecer enfermedades del corazón, aun si no tienen otros factores de riesgo. Tenga en cuenta las siguientes sugerencias:
- Trate de alcanzar un peso saludable, y mantenerlo. Para perder peso, la mayoría de las mujeres deben consumir de 1,200 a 1,500 calorías por día, pero no menos de 1,200. Perder de una a dos libras o menos por semana se considera una pérdida de peso saludable. (Una libra de grasa equivale a 3,500 calorías).
- Muchas mujeres con sobrepeso y obesas tienen dificultades para perder peso. ¡Persevere con el plan! ¡Aun la pérdida de peso moderada (del 5 al 10 % del peso corporal) puede ayudar a disminuir el riesgo de padecer enfermedades del corazón!
- El tratamiento de la obesidad y la obesidad extrema se concentra en una pérdida de peso sustancial durante un tiempo prolongado. Tenga cuidado con las dietas, programas y productos de moda que prometen una rápida pérdida de peso. Trabaje con su profesional de la salud, nutricionista registrado (R.D.) o nutricionista con licencia o certificado por el estado (L.D. o C.N.). Juntos pueden crear un programa razonable de alimentación y ejercicios que la ayudará a alcanzar un peso más saludable y a mantenerlo.
- El índice de masa corporal (IMC) es un método recomendado para estimar la grasa corporal de una persona. El IMC calcula el peso corporal en relación con su altura. Calcule su nivel de riesgo por IMC.
- Consulte nuestra tabla de actividad física. En base a su rango de peso, le indicará cuántas calorías podría quemar mientras realiza ciertos ejercicios comunes.
Diabetes
La diabetes aparece con mucha frecuencia en personas de mediana edad y con sobrepeso. Pero se está convirtiendo en un problema creciente en niños y adolescentes. Afecta muchas más mujeres que hombres después de los 60. En comparación con las mujeres sin diabetes, las mujeres con diabetes presentan una tasa de mortalidad por enfermedades del corazón de dos a cuatro veces mayor. (CDC - Women's Health - Diabetes, 15/9/06)
Si bien la diabetes es tratable, tenerla aumenta el riesgo de enfermedades del corazón y ataques cerebrales de una persona. Mucha gente con diabetes también tiene presión arterial alta y colesterol alto en sangre. Esto aumenta aún más el riesgo.
Si tiene diabetes, es fundamental realizar chequeos médicos regulares. Trabaje en estrecha colaboración con su profesional de la salud para controlar la diabetes y reducir o eliminar cualquier otro factor de riesgo. Si tiene antecedentes familiares de diabetes, pida a su profesional de la salud una prueba de glucosa en sangre en ayunas.
Para obtener más información sobre la diabetes, visite http://www.americanheart/diabetes
Edad
A mayor edad, mayor probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón o de sufrir un ataque cerebral. Cómo reducir este riesgo es un área de investigación activa.
Sexo
Más del 60% de todas las muertes por ataque cerebral afectan a mujeres. Las mujeres embarazadas, que toman pastillas anticonceptivas y fuman o tienen presión arterial alta u otros factores de riesgo, tienen un riesgo más alto de sufrir un ataque cerebral.
Herencia y raza
Si su hermano, padre o abuelo tuvo un ataque al corazón antes de los 55 años, o su hermana, madre o abuela tuvo uno antes de los 65, usted también puede estar en riesgo. Su riesgo de ataque cerebral es mayor si un padre, abuelo, hermana o hermano ha sufrido un ataque cerebral.
Si usted tuvo un ataque al corazón, tiene un riesgo más alto de sufrir un segundo ataque o un ataque cerebral. Hable con su profesional de la salud acerca de los beneficios que le puede reportar a usted tomar aspirina regularmente. Los riesgos y beneficios de la terapia de aspirina de largo plazo varían en cada persona.
Los afroamericanos registran tasas más altas de enfermedades cardiovasculares y ataques cerebrales que los caucásicos. Esto se debe en parte a que los afroamericanos tienen riesgos más altos de presión arterial alta, diabetes y obesidad. Las mujeres negras, en comparación con las mujeres blancas, tienen tasas de mortalidad más altas por enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta, enfermedades coronarias del corazón y ataques cerebrales. Las mujeres de origen hispano también presentan sus propios factores de riesgo únicos. Lea más.
Al igual que usted no puede controlar su edad, sexo y raza, tampoco puede controlar sus antecedentes familiares. La mayoría de la gente con fuertes antecedentes familiares de enfermedades del corazón y ataques cerebrales presenta por lo menos uno de los otros factores de riesgo.
Factores de riesgo específicos del ataque cerebral
Los factores de riesgo de ataque cerebral son prácticamente los mismos que los de enfermedades del corazón. A continuación, se mencionan factores de riesgo adicionales de ataque cerebral:
Enfermedad carotídea u otra en las arterias
Las arterias carótidas situadas en el cuello transportan sangre al cerebro. Una arteria carótida más estrecha por depósitos de grasa (placa) de arterioesclerosis se puede bloquear por un coágulo de sangre. Se puede realizar la cirugía llamada endarterectomía carotídea para remover la acumulación de placa.
La enfermedad de las arterias periféricas consiste en el estrechamiento de los vasos sanguíneos que llevan la sangre a los músculos de brazos y piernas. Las personas con este problema tienen un riesgo más alto de enfermedad de la arteria carótida lo cual aumenta el riesgo de un ataque cerebral.
Fibrilación atrial
Este desorden del ritmo cardiaco aumenta el riesgo de ataque cerebral. Las cámaras superiores del corazón vibran en lugar de latir eficientemente, lo cual permite que la sangre se acumule y se coagule. Si un coágulo se desprende, ingresa al torrente sanguíneo y se aloja en una arteria que va al cerebro, se produce un ataque cerebral. La fibrilación atrial se puede tratar con medicamentos como aspirina o warfarina para evitar que se formen coágulos.
Otras enfermedades del corazón
Las personas con enfermedades coronarias del corazón o insuficiencia cardiaca tienen un riesgo más alto de ataque cerebral que aquellas cuyos corazones funcionan normalmente. La cardiopatía dilatada (un corazón agrandado), enfermedades de la válvula del corazón y algunos tipos de defectos cardiacos congénitos también aumentan el riesgo de ataque cerebral.
Los accidentes isquémicos transitorios (AIT o "miniataques cerebrales") son "miniataques cerebrales" que producen síntomas similares a los de un ataque cerebral pero no ocasionan daño permanente. Por ejemplo, usted podría sentir que su brazo o pierna se entumece de un lado y luego se recupera. O de repente puede tener problemas visuales, mareos, perder el equilibrio y luego sentirse bien.
Es muy importante reconocer las señales de aviso de un AIT o ataque cerebral. Si usted o alguien que está con usted tiene síntomas, aunque desaparezcan, llame al 9-1-1 para obtener ayuda médica inmediata. Generalmente, las personas con AIT son tratadas con medicamentos para evitar que se formen coágulos.
Enfermedad de células falciformes
La enfermedad de células falciformes (también llamada anemia drepanocítica o sicklemia) es un desorden genético que afecta principalmente a los afroamericanos. Normalmente, los glóbulos rojos son redondos pero en este desorden toman la forma de hoz. Los glóbulos rojos "falciformes" tienen menor capacidad de transportar oxígeno a los tejidos y órganos del cuerpo. También tienden a estancarse o "aglutinarse" en pequeños vasos sanguíneos. Esto puede bloquear las arterias que van al cerebro y causar un ataque cerebral.
Otros factores que pueden afectar su riesgo
Estrés
Todos tenemos estrés pero sentimos y reaccionamos de maneras diferentes. Demasiado estrés durante mucho tiempo y respuestas no saludables pueden crear problemas de salud en algunas personas. Por ejemplo, las mujeres bajo estrés pueden comer demasiado, empezar a fumar o fumar más que de otro modo no lo harían.
Busque formas saludables de controlar el estrés. Deje de fumar, mantenga un peso saludable, e ingiera alimentos bajos en grasas saturadas, hidrogenadas, colesterol y sodio.
Pastillas anticonceptivas
Muchas mujeres (especialmente obesas o mayores) que toman anticonceptivos orales experimentan un leve pero detectable aumento en la presión arterial; un pequeño porcentaje experimenta la aparición manifiesta de la hipertensión. Esto se produce aun con las modernas fórmulas que contienen bajas dosis de estrógeno. El Nurses' Health Study reveló que las consumidoras actuales de anticonceptivos orales tenían mayor riesgo de hipertensión que las mujeres que nunca los usaron.
El riesgo absoluto era pequeño: solamente 41.5 casos de hipertensión por 10,000 personas-años podían atribuirse al uso de anticonceptivos orales. Un estudio controlado prospectivo ha demostrado que la presión arterial vuelve a los niveles previos al tratamiento dentro de los 3 meses después de interrumpir el uso de anticonceptivos orales, lo cual indica que su efecto sobre la presión arterial es fácilmente reversible.
Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de graves efectos secundarios cardiovasculares durante el uso de anticonceptivos orales.
Se debe recomendar firmemente a las mujeres que usan anticonceptivos orales que no fumen. Las mujeres que tienen un historial de enfermedad de la arteria coronaria o ciertos desórdenes de la coagulación de la sangre, como la trombosis de vena profunda, no deben tomar anticonceptivos orales. Cualquier mujer con factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares como fumar (mencionado anteriormente), presión arterial alta, hipercolesterolemia, obesidad y diabetes debe consultar a su doctor sobre los riesgos y beneficios de los anticonceptivos orales en su situación particular.
- Alcohol
Beber demasiado alcohol eleva la presión arterial, puede causar insuficiencia cardiaca o conducir al ataque cerebral. Suma calorías, contribuye a la obesidad y hace que sea más difícil perder peso. Si no bebe, no comience a hacerlo. Y si bebe, hable con su profesional de la salud sobre cómo beber con moderación.
Para las mujeres, una cantidad moderada de alcohol es no más de una bebida por día. Una bebida se define como 1-1/2 onzas fluidas (oz fl) con una graduación alcohólica de 80 (como whisky americano, escocés, vodka, ginebra, etc.), 1 oz fl con una graduación de 100, 4 oz fl de vino o 12 oz fl de cerveza. Si está embarazada, ¡no tome alcohol de ninguna manera! Y si bebe, hable con su profesional de la salud sobre cómo beber con moderación. - Drogas ilegales
El abuso de drogas intravenosas conlleva un alto riesgo de endocarditis (infección del revestimiento o válvulas del corazón) y ataque cerebral. El consumo de cocaína se ha relacionado con ataques al corazón y cerebrales. Las drogas ilegales pueden ser mortales aun para quienes las consumen por primera vez.
¿De qué manera el género y la herencia afectan su riesgo?
Si bien muchas personas presentan riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares en diferentes momentos de sus vidas, otras tienen mayores riesgos debido a su género, antecedentes familiares o herencia. Por eso, es una buena idea tener en cuenta estos factores cuando analice su salud cardiaca con el médico. Cada uno de ellos es una parte fundamental que hace que usted sea realmente "usted."
El riesgo de salud en la mujer puede deberse a la diferencia e influencia del sexo. Factores que pueden explicar la diferencia aparente de tratamiento en hombres y mujeres incluyen:
- En el pasado, muchas de las investigaciones cardiovasculares importantes se realizaban en hombres. Resultados de estudios clínicos que se están desarrollando lograrán explicar las diferencias de género que pueden afectar el diagnóstico y tratamiento de mujeres con enfermedades del corazón.
- A menudo, médicos y pacientes atribuyen los dolores de pecho en la mujer a causas no cardiacas, obteniendo una interpretación errónea de su condición.
- La señal de alerta más común de ataque al corazón en hombre y mujer es molestia en el pecho - la mayoría de los ataques causan molestia en el centro del pecho por más de unos pocos minutos o que se va y vuelve. Se siente como una fuerte presión, opresión, sensación de llenura o dolor. Sin embargo, las mujeres son más propensas a experimentar algunos de los otros síntomas comunes, particularmente falta de respiración, náuseas, vómitos y dolor de espalda y de mandíbula.
- Las mujeres pueden evitar o retrasar la atención médica, ya sea por negación o por no conocer los síntomas típicos y atípicos del ataque al corazón.
- Como las mujeres tienden a sufrir ataques al corazón a edades más avanzadas que los hombres, suelen tener otras enfermedades (tales como artritis y osteoporosis) que confunden los síntomas del ataque al corazón. El aumento de la edad y el estado más avanzado de la enfermedad coronaria del corazón en las mujeres pueden afectar las opciones de tratamiento disponibles para los médicos. La edad también ayuda a explicar la mayor mortalidad en mujeres después de ataques al corazón.
- Algunas pruebas y procedimientos de diagnóstico pueden no ser tan exactos en mujeres, por lo tanto, los médicos evitan utilizarlos. Esto significa que el proceso de la enfermedad que ocasiona un ataque al corazón o cerebral no se puede detectar en las mujeres hasta más tarde, con consecuencias más serias.
- La prueba de esfuerzo, o ECG de esfuerzo, puede ser menos precisa en las mujeres. Por ejemplo, en mujeres jóvenes con bajas probabilidades de enfermedades coronarias del corazón, una prueba de esfuerzo puede dar un resultado positivo falso. Por el contrario, las enfermedades del corazón de un solo vaso, que son más comunes en mujeres que en hombres, pueden no detectarse en una prueba de esfuerzo de rutina.
- Las pruebas de diagnóstico indoloras o menos invasivas y más precisas tienden a costar más. Estas incluyen pruebas de esfuerzo con talio, sestamibi y ecocardiograma.
Estadísticas de enfermedades del corazón y ataques cerebrales en mujeres hispanas
La enfermedad cardiovascular es la causa de muerte No. 1 en mujeres de todos los orígenes étnicos. Pero menos de la mitad de ellas lo sabe. Las mujeres méjicoamericanas tienen mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, debido a las tasas más altas de obesidad, diabetes y síndrome metabólico, que las mujeres blancas. Además, las mujeres cuyo idioma principal es el español tienen el grado de inactividad física más alto. Desafortunadamente, las mujeres hispanas tienen menos probabilidades de saber que estas cosas aumentan el riesgo de enfermedades del corazón que las mujeres blancas. Solamente un tercio de las mujeres hispanas se consideran bien informadas sobre las enfermedades del corazón en comparación con más del 40% de las mujeres blancas.*
- Las enfermedades del corazón y los ataques cerebrales son las causas principales de muerte entre los hispanos.
- La presión arterial alta es la causa principal de enfermedades del corazón y ataques cerebrales. La prevalencia de presión arterial alta en mujeres mejicanas de más de 20 años de edad es del 28.7 %.
- Los ataques cerebrales son la causa de muerte número 3 entre las mujeres hispanas, tras las enfermedades del corazón y el cáncer. También es la causa principal de discapacidad a largo plazo.
*Fuente: Estadísticas de enfermedades del corazón y ataques cerebrales - actualización del 2006
Estadísticas de enfermedades del corazón y ataques cerebrales en mujeres afroamericanas
Las enfermedades cardiovasculares son la causa de muerte número 1 de todas las mujeres estadounidenses. Las mujeres afroamericanas corren mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares que cualquier otro grupo étnico, y aún tienen menos posibilidades de saber que pueden tener mayores factores de riesgo importantes que las mujeres blancas. Diabetes, tabaquismo, presión arterial alta, colesterol alto en sangre, inactividad física, sobrepeso/obesidad, antecedentes familiares o enfermedades del corazón prevalecen en gran medida entre los afroamericanos y son factores de riesgo importantes para las enfermedades cardiovasculares, incluyendo los ataques cerebrales. Menos de la mitad de las mujeres afroamericanas (41%) se consideran bien informadas sobre enfermedades cardiovasculares.*
- Las afroamericanas corren mayor riesgo de padecer enfermedades del corazón, ataques cerebrales y otras enfermedades cardiovasculares (ECV) que las caucásicas. La prevalencia de ECV en mujeres negras no hispanas es del 49%, comparado con el 35% en mujeres blancas no hispanas.
- La presión arterial alta es la causa principal de ataque cerebral. El índice de presión arterial alta en mujeres negras no hispanas de 20 años en adelante es del 46.6 %.
- El riesgo de enfermedades del corazón y de ataques cerebrales aumenta con la inactividad física. La inactividad física es más frecuente en mujeres, afroamericanas e hispanas. De las mujeres negras no hispanas de 18 años en adelante, el 33.9 % son inactivas, comparado con el 21.6 % de mujeres blancas no hispanas.
- Fuente: Estadísticas de enfermedades del corazón y ataques cerebrales - actualización del 2008
* Encuesta realizada en agosto del 2003.








